¿Sabías que...?

¿Sabías que comer frente a una pantalla dificulta reconocer cuándo estás saciado?

Ver una serie, hacer scroll en el móvil o revisar el correo mientras se come es una práctica cada vez más habitual, y que muchas personas mantendrán al volver a las comidas rápidas de la oficina en septiembre. Aunque pueda parecer un gesto inofensivo, la evidencia científica indica que tiene un efecto medible sobre cómo el cuerpo percibe la saciedad.

Qué dice la ciencia al respecto

Un metaanálisis que revisó 23 estudios con 1.894 participantes confirmó que ver pantallas mientras se come aumenta de forma significativa la ingesta de alimentos en comparación con comer sin distracciones. En la misma línea, un estudio publicado en 2019 mostró que comer con el móvil en la mano aumenta la ingesta calórica en torno a un 15% frente a quienes prestan atención plena a su comida. Otras investigaciones sitúan ese incremento en un rango aún mayor cuando la comida se acompaña de televisión.

Por qué ocurre esto

La explicación no es solo una cuestión de fuerza de voluntad. La saciedad se construye a partir de la atención y la memoria de la comida, de modo que cuando la atención se dirige a la pantalla, el cerebro procesa peor las señales sensoriales y nutritivas que indican que ya se ha comido suficiente. Distintos estudios muestran que quienes comen sin distracciones se sienten más satisfechos, tanto justo después de comer como treinta minutos más tarde, en comparación con quienes comen frente a la televisión, el móvil o mientras realizan otra tarea.

El efecto no acaba en esa comida

La distracción también tiende a alargar la duración de la comida, lo que favorece seguir comiendo, ya que las señales de saciedad tardan más en llegar. Además, comer distraído no solo afecta a la cantidad: comer con la televisión encendida se asocia a una peor calidad de la dieta, con mayor consumo de bebidas azucaradas, frituras y dulces.

Un gesto sencillo para la vuelta a la rutina

Con la vuelta al trabajo, muchas comidas se hacen deprisa y frente a una pantalla por falta de tiempo. Dedicar aunque sea una comida al día a comer sin dispositivos de por medio, prestando atención a lo que se está consumiendo, es una forma sencilla de recuperar una señal de saciedad más fiable y de mejorar, de paso, la calidad general de la alimentación en septiembre.