¿Sabías que...?

¿Sabías que la amnesia de dory existe, pero funciona distinto?

Dory pierde el hilo de cada conversación a los pocos instantes y tiene que volver a preguntar quién es y adónde va. La película la presenta como un rasgo simpático, pero los problemas graves de memoria afectan de verdad a muchas personas. Usar a la pez como punto de partida permite explicar cómo se organiza la memoria y qué ocurre cuando falla.

Memoria a corto y a largo plazo

El cerebro maneja varios tipos de memoria. La memoria a corto plazo mantiene la información durante segundos o pocos minutos, por ejemplo un número de teléfono mientras lo marcas. La memoria a largo plazo guarda recuerdos durante años, como el nombre de tus padres o el camino a casa. Para que un dato pase de la primera a la segunda interviene una región del cerebro llamada hipocampo, que actúa como una puerta de archivo.

Qué es la amnesia anterógrada

Cuando el hipocampo se daña, la persona deja de poder crear recuerdos nuevos. Eso es la amnesia anterógrada. Puede ocurrir tras un traumatismo craneal, un ictus, una infección cerebral como la encefalitis, una cirugía o un consumo crónico y grave de alcohol, que provoca el síndrome de Korsakoff por falta de vitamina B1. Los recuerdos anteriores a la lesión suelen conservarse, de modo que la persona sabe quién es y reconoce a su familia, pero no recuerda lo que desayunó o la visita que acaba de recibir.

En qué se separa la ficción de la realidad

Dory conserva su personalidad y su vida cotidiana a pesar de olvidar casi todo, y la película no ofrece ningún diagnóstico. Los pacientes reales con este tipo de amnesia suelen necesitar ayuda diaria, apoyos como agendas, notas y rutinas fijas, y acompañamiento de familiares. Memento, con su protagonista que se tatúa notas en el cuerpo, se acerca más a esa realidad. Un dato llamativo es que muchas personas con amnesia anterógrada pueden aprender habilidades nuevas, como montar en bicicleta o tocar un instrumento, sin recordar haberlas practicado. Es la llamada memoria procedimental.

Otros olvidos que conviene distinguir

No todos los olvidos tienen que ver con una enfermedad. El estrés, la falta de sueño, la ansiedad y algunos medicamentos provocan despistes que mejoran al corregir la causa. Existe además la amnesia global transitoria, un episodio brusco en el que la persona repite las mismas preguntas durante horas y que se resuelve en menos de un día. Suele ser benigna, pero requiere valoración médica urgente porque sus síntomas se parecen a los de otros problemas más graves.