En los tiempos presentes, parece que estamos asistiendo a la llegada de una nueva patología ante el creciente uso de las nuevas tecnologías digitales, y más referido a la inteligencia artificial (IA). En este contexto, el doctor José Luis Conejo Menor, especialista en medicina de familia y comunitaria, advierte sobre una realidad muy preocupante.
Hace unos años empezamos a acudir a Google para obtener respuestas sobre nuestro estado de salud, ya sea por un simple dolor de cabeza o por síntomas que desconocemos. Ahora, la IA convierte esta búsqueda en algo mucho más sencillo y en algo mucho más peligroso. La sencillez con la que encontramos respuestas a lo que buscamos, además del formato de conversación, nos hacen pensar que estamos delante de nada más y nada menos que un médico con conocimiento infinito, capaz de interpretar nuestros casos !Y sin levantarnos del sofá! Pero nada más lejos de la realidad.
El doctor Conejo Menor, asegura que este nuevo contexto digital de autodiagnóstico, y la consiguiente automedicación que pueda conllevar, pueden dar lugar a ciertos riesgos para nuestra salud.
De la “hipocondría” a la nueva “cibercondría”
La oferta de diagnosticar por parte de tales plataformas digitales de manera genérica, pueden ser el origen de una distorsión de la realidad ante la información digital. ¿Como consecuencia?
-Pueden aconsejar un tratamiento erróneo.
-Pueden empeorar como nos sentimos generando: Ansiedad, angustia, incertidumbre y dudas que no quedan bien resueltas.
Porque tal y como asegura el doctor, “ni conocen nuestro historial médico ni cómo reacciona nuestro cuerpo ante síntomas comunes como problemas digestivos, manchas en la piel, dolor de cabeza o cambios emocionales”.
¿Quién mejor para curar que un médico?
El doctor Conejo Menor, además recalca que quien nos debe resolver ese tipo de dudas y de síntomas que causan incertidumbre y malestar es el propio médico, pues es el profesional que debe diagnosticar y tratar ante esos estados de salud que nos preocupan. ¿O es que puede una plataforma digital interpretar nuestro contexto emocional, origen o consecuencia de dichos síntomas?
Es por ello que, una vez más, debemos escuchar a los profesionales que velan por nuestra salud y hacer uso responsable de dichas herramientas tecnológicas.



