Lo que empezó como una preocupación estadística en 2025 se ha transformado en una señal de alarma en los hospitales. Tras un año de brotes infecciosos inusuales, la Asociación Española de Pediatría advierte de que el calendario de vacunación de España se ha quedado estancado. Hoy, el virus viaja más rápido y los pediatras urgen a Sanidad a actualizar sus protocolos antes de que la brecha entre las nuevas enfermedades y nuestra protección sea insalvable.
Tragedia en Badajoz y la sombra de Canterbury
La urgencia de esta petición se ha visto subrayada por los últimos casos. En Badajoz, la confirmación del fallecimiento de un joven de 15 años a causa de una infección fulminante ha conmocionado a la opinión pública. Aunque el Servicio Extremeño de Salud (SES) ha calificado el caso como «aislado», la muerte coincide con una alerta epidemiológica en el sureste de Inglaterra. En la ciudad de Canterbury (Reino Unido), un brote de meningitis B sin precedentes recientes ha dejado ya dos estudiantes fallecidos y cerca de una treintena de hospitalizados. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) vigila de cerca una posible mutación en la bacteria que la haga más transmisible, lo que ha puesto en guardia a las autoridades españolas ante el constante flujo de viajeros entre ambos países.
La paradoja de 2026: menos contagios, pero más muertes.
Los datos del primer trimestre de 2026 presentan una realidad desconcertante. Según el último balance epidemiológico, en las primeras seis semanas del año se registraron 47 infecciones de meningitis en España, una cifra ligeramente inferior a la de 2025. Sin embargo, la gravedad de los cuadros clínicos ha escalado de forma alarmante: la tasa de letalidad se sitúa hoy en el 17%, frente al 10% del año anterior.
El serogrupo B sigue siendo el principal verdugo, responsable de más de la mitad de las muertes. Ante esta agresividad renovada del patógeno, los pediatras piden no bajar la guardia. La nueva recomendación solicita extender la vacunación contra el Meningococo B a los adolescentes de 12 años de forma financiada. La razón es científica y social: el 25% de los jóvenes son portadores asintomáticos en su garganta; vacunarlos no solo protege al individuo, sino que genera un «efecto rebaño» que blinda a toda la sociedad.
Hepatitis A y Sarampión: El fin de la «excepcionalidad»
La propuesta de la AEP no se limita a la meningitis. El informe técnico revela que los casos de Hepatitis A se dispararon un 80% el año pasado. El modelo de vacunar solo a grupos de riesgo o en zonas fronterizas como Ceuta y Melilla se considera «caducado» debido a la alta movilidad internacional y los cambios en los hábitos de consumo. La propuesta es clara: vacunación universal con una dosis única a los 12-15 meses en todas las comunidades autónomas por igual.
Por otro lado, la preocupación se extiende al sarampión. Tras años con coberturas ejemplares, España ha caído por debajo del umbral de seguridad del 95% en la segunda dosis. Para frenar el avance de un virus que duplicó sus casos en 2025, la AEP propone adelantar la segunda dosis de la triple vírica a los 2 años de edad, cerrando la ventana de vulnerabilidad lo antes posible.
El factor presupuestario
El Ministerio de Sanidad ha anunciado que estudiará estas recomendaciones en la próxima ponencia de vacunas, aunque el factor económico sigue siendo el principal escollo. La inclusión de estas dosis supondría un desembolso millonario, pero la comunidad médica advierte: «El coste de vacunar siempre será infinitamente menor que el coste de tratar una epidemia o lamentar la pérdida de vidas jóvenes».



