V Curso Internacional OrtobioMsk
Del 5 al 7 de febrero, la capital hispalense reúne a los mayores expertos en terapias biológicas e intervencionismo ecoguiado para compartir los últimos avances en el tratamiento del aparato locomotor.
Sevilla, sede de referencia internacional
El congreso tendrá como sede principal el Real e Ilustre Colegio de Médicos de Sevilla, combinando con espacios universitarios como es el Instituto Anatómico de la Facultad de Medicina, centro formativo de referencia donde se desarrolla la parte más práctica (III Cadaver Lab) y diferencial del curso. La elección de Sevilla no es casual: su proyección internacional, su capacidad organizativa y, especialmente, la existencia de unidades clínicas punteras en ortobiología intervencionista han convertido a la ciudad en un entorno idóneo para este tipo de formación avanzada.
El Curso Internacional OrtoBioMSK se apoya en una estructura híbrida, que integra formación científica de máximo nivel, aplicación clínica real, talleres prácticos y espacios de networking internacional, permitiendo a los asistentes no solo actualizar conocimientos, sino también observar y debatir cómo se aplican estas terapias en la práctica diaria. https://www.curso-ortobiomsk.com/informacion-general
Un evento con una clara justificación clínica
La medicina regenerativa aplicada al aparato locomotor ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años. Terapias como el plasma rico en plaquetas (PRP), el aspirado de médula ósea (BMAC), las células mesenquimales del tejido adiposo, así como su combinación con técnicas de intervencionismo ecoguiado, están cambiando el paradigma terapéutico en patologías degenerativas, tendinopatías crónicas, lesiones musculares, articulares y ligamentarias.
Sin embargo, este crecimiento no siempre ha ido acompañado de una formación estructurada, rigurosa y basada en protocolos claros, amparados por la Academia Española de Medicina Regenerativa (www.aemr.es). Precisamente ahí radica la justificación del Curso Internacional OrtoBioMSK: ordenar el conocimiento, homogeneizar criterios, aportar evidencia científica y, sobre todo, trasladar la teoría a la práctica clínica real, evitando enfoques improvisados o carentes de base científica.



