Es una de las dudas más habituales del botiquín casero. Ambos son de los analgésicos más usados para el dolor y la fiebre, y muchas veces surge la tentación de combinarlos cuando uno solo no parece hacer suficiente efecto. La respuesta corta es que sí se pueden combinar, pero con matices que conviene conocer.
Por qué se combinan
El paracetamol actúa como analgésico y antitérmico, pero no reduce la inflamación. El ibuprofeno, en cambio, además de aliviar el dolor y bajar la fiebre, actúa sobre la inflamación porque pertenece al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos. Al tener mecanismos de acción distintos, cuando se usan juntos pueden ofrecer un alivio del dolor mayor que el que da cada uno por separado, algo que estudios como los publicados en Cochrane Library han respaldado en contextos como el dolor tras una intervención dental o una cirugía.
Cómo se combinan de forma segura
No se trata de tomar una pastilla de cada a la misma hora sin más. Lo habitual es escalonar las tomas, de forma que en la práctica el paciente recibe alivio de manera más continua sin duplicar dosis de un mismo fármaco antes de tiempo. Los intervalos exactos varían según la edad, el peso y el estado de salud de cada persona, así que la pauta concreta debe indicarla siempre un médico o farmacéutico, y no fijarla por cuenta propia.
Cuándo tener más cuidado
La combinación no es recomendable para todo el mundo. El ibuprofeno puede irritar la mucosa del estómago, por lo que las personas con antecedentes de úlcera o sangrado digestivo deben evitarlo o consultar antes con su médico. Combinar ambos fármacos también puede aumentar el riesgo de hipotensión y de daño renal en algunos casos, otro motivo para no convertirlo en una costumbre sin supervisión. Además, está desaconsejado en el tercer trimestre del embarazo y en personas con enfermedad cardiovascular, ya que la AEMPS alerta de que el consumo continuado de ibuprofeno puede aumentar el riesgo cardiovascular.
En el caso de los niños, aunque alternar paracetamol e ibuprofeno para bajar fiebres altas es una práctica extendida entre muchas familias, los especialistas recomiendan no mezclarlos por cuenta propia y consultar siempre con el pediatra antes de hacerlo.
Lo que no hay que hacer
Ninguno de los dos sustituye a un diagnóstico. Si la fiebre no cede en varios días o el dolor es intenso y persistente, la combinación de fármacos puede enmascarar un problema que necesita revisión médica. Tampoco conviene tomar ninguno de los dos junto a otros medicamentos que ya contengan paracetamol o ibuprofeno en su composición, algo frecuente en antigripales, para no duplicar la dosis sin darse cuenta.
En resumen, tomarlos juntos es una práctica segura para la mayoría de las personas si se respetan las dosis y se sigue la orientación de un profesional. Cada persona tiene un historial médico distinto, así que lo más recomendable es acudir a un especialista que valore el caso concreto antes de establecer una pauta de combinación, en lugar de aplicar una fórmula general a cualquier situación.



