Un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha conseguido un hito que hasta ahora parecía imposible: la regresión total (desaparición completa) del tipo de cáncer de páncreas más agresivo en modelos de laboratorio.
Este avance, liderado por el prestigioso oncólogo Mariano Barbacid, supone un cambio de estrategia radical en la lucha contra una enfermedad que, hoy en día, tiene uno de los diagnósticos más difíciles en medicina. De hecho, cada año se diagnostican 10.000 casos en nuestro país y registra tasas de supervivencia a cinco años muy bajas, situándose entre el 8% y el 10%, lo que lo convierte en un tumor de gran urgencia médica.
¿Cuál ha sido la clave del éxito?
El cáncer de páncreas es como una fortaleza protegida por «escudos» químicos y genéticos que impiden que los tratamientos funcionen. Los investigadores del CNIO decidieron dejar de atacar un solo punto y optaron por un ataque combinado sobre dos proteínas clave: EGFR y c-RAF.
Para entenderlo de forma sencilla:
- El tumor utiliza estas proteínas como «motores» para crecer y sobrevivir.
- Estudios anteriores intentaban apagar un solo motor, pero el cáncer siempre encontraba la forma de seguir funcionando con el otro.
- Al bloquear ambos motores a la vez, el tumor no solo deja de crecer, sino que acaba autodestruyéndose.
El sistema inmune: El aliado inesperado
Uno de los descubrimientos más sorprendentes del estudio es que, al atacar esas dos proteínas, el tumor queda «al descubierto». Esto permite que el propio sistema inmunitario del cuerpo (nuestras defensas naturales) reconozca a las células cancerígenas y ayude a eliminarlas por completo, algo que normalmente el cáncer de páncreas impide de forma muy eficaz.
¿Qué significa esto para los pacientes?
Aunque el éxito se ha logrado en ratones, los resultados son excepcionales por tres razones:
- Efectividad total: Los tumores desaparecieron por completo en los modelos estudiados.
- Baja toxicidad: El tratamiento fue bien tolerado y no causó efectos secundarios graves en los sujetos.
- Sin recaídas: Una vez eliminado el tumor, el cáncer no volvió a aparecer durante el periodo de observación.
¿Cuándo llegará a los hospitales?
Es importante mantener la cautela. Ahora el reto es encontrar fármacos que logren en los humanos el mismo efecto que han conseguido mediante ingeniería genética en ratones. Actualmente, ya existen medicamentos que bloquean una de las proteínas (EGFR), y la industria farmacéutica trabaja intensamente para desarrollar inhibidores seguros de la segunda (c-RAF).



