El Comité de Huelga acordó el inicio de un paro indefinido en el sistema nacional de salud a partir del 28 de octubre, sin fecha de finalización prevista. La movilización afectará tanto a la atención hospitalaria como a la primaria, y se convierte en la primera huelga médica indefinida desde 1995.
Detrás de las cifras hay una realidad que conviene no perder de vista: todos, antes o después, pasamos por la consulta de un médico. La sanidad que hoy protagoniza este conflicto es la misma de la que dependeremos mañana, cuando lleguemos a una urgencia o confiemos en que alguien tome la decisión correcta en el momento más delicado.
Un conflicto que se arrastra desde hace año y medio
La convocatoria llega tras meses de enfrentamiento entre los sindicatos médicos y el Ministerio de Sanidad por la reforma del Estatuto Marco, la norma que regula las condiciones laborales del personal sanitario. Desde la filtración del primer borrador en enero de 2025, organizaciones como CESM, el Sindicato Médico Andaluz, UMYF, Amyts o el Sindicato Médico de Euskadi reclaman un estatuto propio para médicos y facultativos.
Más allá de sus diferencias, estos sindicatos comparten algo que atraviesa toda la profesión: el compromiso con una atención de calidad y la convicción de que cuidar a los pacientes empieza por cuidar a quienes los cuidan. Ese conjunto de valores compartidos es lo que ha logrado unirlos bajo una misma convocatoria.
Huelgas parciales sin resultado
El colectivo ya había convocado jornadas de huelga en 2025 y mantuvo una semana de paro cada mes entre febrero y junio de 2026. Pese a ello, el Ministerio siguió adelante con la tramitación del Estatuto, que ya se encuentra en trámite parlamentario en el Congreso.
Desde Sanidad se defiende que el texto recoge las reivindicaciones dentro de sus competencias, y remite cuestiones como las retribuciones a las comunidades autónomas. Algunas, como Galicia, Asturias, País Vasco o Andalucía, ya han cerrado acuerdos propios, mientras que Madrid, Aragón y Canarias siguen negociando.
En defensa de una sanidad, que es de todos
Con el calendario ya en marcha, el margen para evitar la huelga se estrecha semana a semana. Y lo que está en juego es algo muy grande: El funcionamiento de un sistema del que depende cualquier ciudadano, hoy o en el futuro. Por eso, cada día que pasa sin acercamiento entre las partes es también una cuenta atrás para todos los que, tarde o temprano, necesitarán de un médico al otro lado de la consulta.



