España ha vuelto a situarse en 2025 a la cabeza del mundo en donación y trasplante de órganos, con un total de 6.335 intervenciones, una cifra que supone un 2 % menos que el récord histórico alcanzado en 2024, pero que confirma la estabilización de la actividad en niveles excepcionalmente altos. Con este nuevo balance, el país encadena 34 años consecutivos como líder mundial absoluto en este ámbito.
Según los datos del ministerio de Sanidad, la tasa de trasplantes se situó en 129 por millón de población, ligeramente por debajo de los 132,8 del año anterior, cuando España pulverizó todos sus registros.
Este volumen de actividad fue posible gracias a las 2.547 personas fallecidas que donaron sus órganos, lo que equivale a una tasa de 51,9 donantes por millón de población. La cifra prácticamente iguala el máximo histórico alcanzado en 2024, cuando se llegó a 52,6 p.m.p., consolidando un nivel de donación que sigue siendo inalcanzable para el resto de países. Desde el ministerio se ha destacado que estos datos son “absolutamente abrumadores y difíciles de superar por otros países”, subrayando que la tendencia apunta a una fase de estabilidad tras años de crecimiento continuado. La única excepción en más de tres décadas fue 2020, cuando la pandemia provocó un descenso coyuntural en la actividad.
La ONT considera que este mantenimiento en cifras tan elevadas demuestra la fortaleza del modelo español, basado en la coordinación hospitalaria, la formación de profesionales y la solidaridad ciudadana, que continúa situando a España como referente internacional indiscutible.



