De niño, Forrest Gump camina con unos aparatos metálicos en las piernas y tiene la columna torcida. La película, ambientada en la Alabama de los años cincuenta, no pronuncia el diagnóstico, pero su espalda curvada se interpreta como una escoliosis. La escena en la que los aparatos se rompen mientras huye de unos acosadores es una de las más recordadas del cine, y sirve de punto de partida para explicar qué es esta condición y cómo ha cambiado su abordaje.
Qué es la escoliosis
Es una curvatura lateral de la columna vertebral, que además suele llevar asociada una rotación de las vértebras. Para hablar de escoliosis, la curva debe medir al menos 10 grados en una radiografía, una medición que los médicos llaman ángulo de Cobb. En la mayoría de los casos no se conoce la causa y se habla de escoliosis idiopática. La forma más frecuente aparece en la adolescencia, durante el estirón del crecimiento, y afecta más a las chicas que a los chicos. Otras escoliosis se deben a malformaciones de las vértebras, enfermedades neuromusculares o desgaste en la edad adulta.
Cómo se detecta
La escoliosis suele ser indolora en los adolescentes, por eso pasa inadvertida durante años. Algunas señales son un hombro o una cadera más altos que el otro, una escápula más marcada, la cintura asimétrica o la ropa que cae torcida. El pediatra la busca con la prueba de Adams, en la que el paciente se inclina hacia delante con los brazos colgando y se observa si un lado de la espalda sobresale. Si hay sospecha, se confirma con una radiografía de la columna de pie, y por eso conviene revisar la espalda de los niños y adolescentes en las etapas de más crecimiento.
Cómo se trataba entonces y cómo se trata ahora
En la época de la película los tratamientos eran voluminosos e incómodos, con aparatos rígidos, tracciones y largos periodos de reposo. Hoy el abordaje depende del tamaño de la curva y de cuánto le queda por crecer al paciente. Las curvas pequeñas solo se vigilan con revisiones periódicas. Cuando la curva es moderada y el adolescente todavía crece, se utiliza un corsé de plástico ligero, ajustado a medida y que puede llevarse bajo la ropa, con el objetivo de frenar el avance de la curva. Se complementa con fisioterapia y ejercicios específicos para fortalecer la musculatura y mejorar la postura. La cirugía, que consiste en corregir y fijar la columna con barras y tornillos, se reserva para las curvas grandes o que siguen progresando.
Lo que la película cuenta de otra manera
Los aparatos en las piernas no son un tratamiento habitual de la escoliosis, ya que se emplean para otros problemas de la marcha o de los músculos. Tampoco es realista que una curvatura importante se enderece de golpe al correr, como ocurre en la película. Una escoliosis diagnosticada no desaparece por hacer deporte, aunque el ejercicio sí ayuda a mantener la espalda fuerte y flexible. Se trata de una licencia narrativa pensada para transmitir superación, y no conviene tomarla como una referencia médica.
Vivir con escoliosis
Las personas con escoliosis pueden hacer una vida plenamente activa, practicar deporte y tener un embarazo sin problemas en la mayoría de los casos. La natación, el pilates terapéutico o el yoga adaptado suelen recomendarse, siempre con la supervisión del especialista. Cuidar el peso, evitar cargar la mochila solo en un hombro y mantener hábitos posturales saludables ayuda a prevenir molestias. En los adultos con curvas importantes puede aparecer dolor lumbar, que se trata con fisioterapia y analgésicos o, en algunos casos, con otras técnicas.
Cuándo consultar
Conviene pedir cita con el pediatra o el médico de familia si se observa una asimetría en los hombros, las caderas o la espalda de un niño o adolescente, sobre todo si está en pleno crecimiento. También si una curva ya conocida parece aumentar, si aparece dolor persistente en la espalda, o si hay debilidad, hormigueo en las piernas o problemas para respirar. Cuanto antes se detecta, más opciones hay de frenar la curva con tratamientos poco invasivos.



